
En pleno casco urbano de Játar, un pequeño y encantador pueblo del Poniente de Granada, se encuentra la Fuente de la Pililla, uno de esos rincones que conservan la esencia más auténtica de la vida tradicional andaluza. Situada a casi 1.000 metros de altitud, esta fuente ha sido durante generaciones un punto de encuentro para vecinos y visitantes, además de una pieza importante del patrimonio hidráulico local.
La Fuente de la Pililla mantiene la esencia del lugar donde se levantaba la fuente anterior al seísmo que asoló el municipio y que también se alimentaba del mismo manantial. Por eso tiene un gran valor simbólico para los vecinos.
La actual fuente, de agua potable, cuenta con un pilar y cuatro caños, dos frontales y dos laterales. Está elaborada en ladrillo y decorada con azulejos que forman su nombre. Junto a ella se abre una pequeña gruta con la imagen de la patrona de Játar, convirtiendo este bonito rincón en un espacio donde se mezclan tradición, agua y espiritualidad.
El agua de la Fuente de la Pililla nace en terrenos de rocas carbonatadas y detríticas de la sierra cercana. Aunque el caudal es modesto, la fuente continúa siendo un símbolo muy apreciado por la población local.
Pasear hasta la fuente permite descubrir la tranquilidad de Játar y disfrutar de un ambiente sereno, rodeado de calles blancas y paisajes de montaña. Muy cerca se encuentran también los conocidos como Manantiales de Játar, nacimientos naturales situados en la sierra que refuerzan la estrecha relación del municipio con el agua y la naturaleza.
La Fuente de la Pililla no solo forma parte del paisaje urbano, sino también de la memoria colectiva del pueblo. Su arraigo popular sigue siendo muy alto y constituye uno de esos lugares sencillos pero llenos de identidad que merece la pena descubrir en una visita al Poniente de Granada.
