
DONDE ROMA BRILLA BAJO TIERRA
Hablar de Salar es hablar de un milagro arqueológico que ha transformado la identidad de todo un pueblo. Este pequeño municipio, enclavado en la vega del Poniente de Granada entre Loja y Huétor Tájar, vivió tranquilo durante siglos sin sospechar el tesoro que dormía bajo sus campos de olivos. Hasta que en 2004, las palas excavadoras que preparaban una depuradora se toparon con lo impensable: una villa romana que data de entre los siglos I y V, declarada Bien de Interés Cultural en 2021.
Sólo se ha excavado una tercera parte del conjunto, que muestra que estamos ante una villa señorial más parecida a las que había en la propia Roma que a las provinciales. Los mosaicos polícromos que decoran sus estancias son obras maestras del arte romano: escenas de caza en el ambulacro occidental, motivos marinos en el oriental, y complejas geometrías en el triclinio, el comedor principal donde el dominus celebraba sus banquetes. El ninfeo con su rica decoración musiva ilustra temas de caza cuyo protagonista es el dominus de la villa, mientras que las esculturas de Venus encontradas sorprenden por su excepcional estado de conservación.
La villa se encontraba muy cerca de una de las principales vías romanas de comunicación de la Bética, la que cruzaba transversalmente la depresión granadina, lo que explica su riqueza y monumentalidad. Esta posición estratégica en una provincia exportadora de trigo, aceite y vino la convirtió en centro de una próspera explotación agrícola que rivalizaba con las mejores villas imperiales.
El Centro de Interpretación de la Villa Romana del Salar alberga los hallazgos más significativos y ofrece visitas guiadas teatralizadas donde los protagonistas romanos hacen que llegues a entender de primera mano en qué consistía la vida de un aristócrata romano. Las visitas nocturnas, con los mosaicos iluminados bajo las estrellas, transportan a los visitantes dos mil años atrás en una experiencia inmersiva única.
Muy recomendables son también las Jornadas Romanas que cada año se celebran el municipio, generalmente en primavera. Durante todo un fin de semana, Salar vuelve a convertirse en escenario vivo de su pasado romano, ofreciendo al visitante una inmersión única en la historia, la cultura y las tradiciones de la época.
Pero Salar es mucho más que su villa romana. El pueblo conserva un castillo-fortaleza muy reformada que sirvió de morada hasta principios de siglo a los marqueses de Salar, la Iglesia de Santa Ana, el Bañuelo de origen árabe, y la Casa Palacio de Hernán Pérez del Pulgar, el conquistador cristiano que tomó la fortaleza musulmana y a quien los Reyes Católicos nombraron alcaide.
Además, Salar acoge eventos como la Feria del Ganado, a finales de septiembre, y fiestas tan arraigadas entre la población local como el Carnaval, que reviven cada febrero chirigotas y comparsas salareñas y los numerosos vecinos que participan en sus pasacalles y festivales.
Reconocido como Pueblo Mágico de España, Salar ha sabido convertir su patrimonio arqueológico en motor de desarrollo. En solo 4 años, la decidida apuesta por la investigación, conservación y difusión de la villa lo ha situado como referente regional de buenas prácticas con el patrimonio. En este rincón del Territorio Poniente, Roma no es historia antigua: es un presente que brilla bajo tierra esperando seguir revelando sus secretos.
Lugares de interés en el municipio
Lugares de interés turístico
- Centro de Interpretación de la Villa Romana
- El Bañuelo
- Fuente Alta
- Iglesia de Santa Ana
- Parque Carolina Trassierra o ‘De la Bajá’
- Sierra Gorda
- Torre de Hernán Pérez del Pulgar
- Villa Romana de Salar
